Errores frecuentes en licitaciones públicas y cómo evitarlos: guía práctica para constructoras

Errores comunes en licitaciones públicas y cómo evitarlos

Participar en licitaciones del estado representa una gran oportunidad para empresas del sector construcción, pero también implica enfrentarse a un proceso altamente reglado, exigente y competitivo. 

En CVL Ingenieros, hemos revisado centenares de ofertas técnicas y conocemos de primera mano los errores más comunes que suelen cometer las empresas, incluso las más experimentadas.

En este artículo te ofrecemos una guía práctica para detectar y corregir fallos que pueden dejarte fuera del proceso o restarte puntuación clave. Desde errores de forma hasta omisiones técnicas, aquí tienes lo que deberías revisar antes de presentar tu próxima oferta.

1. No leer el pliego en profundidad (y varias veces)

Parece básico, pero sigue siendo el error más repetido. Muchos equipos técnicos o administrativos leen el pliego de forma superficial, centrándose en los aspectos que “ya conocen” o que han tratado en procesos anteriores. 

Pero cada pliego es único, y contiene matices importantes que pueden marcar la diferencia entre una propuesta válida y una descalificada.

Es fundamental leer tanto el pliego administrativo como el técnico, identificar criterios de adjudicación, condiciones especiales, limitaciones en formato, plazos exactos y requisitos documentales. 

Además, conviene releer el pliego con ojos distintos: desde lo legal, lo técnico y lo operativo.

2. Confundir criterio técnico con promesa comercial

Otro error habitual es llenar la memoria de afirmaciones como “nuestro compromiso es total”, “tenemos amplia experiencia”, “trabajamos con seriedad y rigor”… sin demostrarlo. Estas frases vacías no puntúan. Los tribunales valoran contenido técnico real, no declaraciones de intenciones.

Lo correcto es acompañar cada afirmación con datos concretos, referencias específicas, procedimientos detallados y recursos verificables. 

Si hablas de un método de ejecución, explica cómo se implementará, qué maquinaria utilizarás y qué beneficios aporta al proyecto.

3. Subestimar la importancia del diseño de la memoria

Aunque lo técnico es lo esencial, una memoria desorganizada, mal maquetada o difícil de leer perjudica tu puntuación, sobre todo en los criterios por juicio de valor. Un tribunal evaluador agradece que el documento esté bien estructurado, con títulos claros, esquemas, tablas y numeración coherente.

Aquí es donde el apoyo de diseñadores técnicos, expertos en representación gráfica o redactores especializados marca la diferencia. La forma no reemplaza al contenido, pero lo potencia.

4. Reutilizar memorias de otras licitaciones sin personalización

Copiar y pegar memorias de licitaciones anteriores suele acabar en desastre. Cada contrato tiene sus particularidades, su contexto, su marco legal y sus objetivos específicos. Una memoria genérica da la sensación de improvisación, falta de interés y baja profesionalidad.

Incluso si el objeto del contrato es parecido, es necesario revisar el enfoque, adaptar el lenguaje, reestructurar la argumentación y ajustar los recursos presentados. 

El tribunal quiere ver que has entendido el encargo, no que estás reciclando textos.

5. No justificar los medios propuestos

Muchos licitadores incluyen cuadros con personal técnico o maquinaria sin explicar su elección. Pero el tribunal no solo quiere saber qué vas a aportar, sino por qué ese perfil, esa máquina o ese método es adecuado para ese proyecto.

Es necesario justificar cada recurso con lógica técnica: experiencia específica, disponibilidad, rendimiento, idoneidad para el entorno o para las condiciones de la obra. 

Eso marca la diferencia entre un listado y una propuesta técnica sólida.

6. Olvidar los anexos o entregar documentación incompleta

A menudo, las mejores memorias no son las más complejas, sino las más completas. Faltar a un anexo obligatorio, dejar sin firmar un documento o subir archivos mal nombrados puede invalidar toda una propuesta.

Aquí es clave trabajar con un checklist de documentación y hacer revisiones cruzadas. Contar con un sistema de control interno evita errores administrativos que pueden costar mucho más que cualquier mejora técnica.

Cómo evitarlos: claves prácticas

Para prevenir estos errores, recomendamos implementar:

  • Un protocolo interno de lectura y análisis de pliegos
  • Un sistema de revisión técnica y administrativa previo al envío
  • El uso de plantillas estructuradas que se adapten al pliego
  • El apoyo de profesionales especializados en redacción técnica y representación gráfica
  • Una planificación con margen, evitando trabajar a contrarreloj

CVL Ingenieros: precisión y estrategia para mejorar tus resultados

En CVL Ingenieros, acompañamos a constructoras en sus procesos de licitación con un enfoque riguroso, estratégico y orientado a resultados. Elaboramos documentación técnica detallada, cuidamos cada palabra, cada plano, cada anexo. 

Porque sabemos que no se trata solo de participar: se trata de competir con ventaja.

Si quieres evitar los errores más comunes y presentar propuestas técnicas de alta calidad, cuenta con el apoyo de un verdadero técnico de licitaciones.

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